Buen día
¡Bonjuour tritesse!
Qué bueno verte otra vez,
parecemos hermanas,
inseparables.
Pero es una unión que no
obliga la sangre.
Sabes bien que me encontraras
en estas horas,
cuando todo calla.
Miremos las manos tiesas
y los ojos de cristal.
Soledad,
así me sueles llamar
y sabes bien que correré hacia
ti.
Se ha perdido
otra vez,
aquel botoncito de oro
que aleja la oscuridad.
encontré en cambio,
manos blancas y frías.
Otra vez
vienen por mí.
Tristeza, hoy no te vayas
ya me acostumbre tanto a
tenerte.
¿Qué dice el reloj?
habla mientras baja.
habla mientras baja.
Sé que te irás,
ya casi es tiempo de salir.
¿Me pedirás que sonría?
Sé que así será,
Porque tu compañía es secreta.
a nadie le gustan las gotas
saladas
nadie quiere oír de penas.
¿Cuántos mueren por ella?
Pero, ¡si yo vivo por ti!
Au revoir tristesse,
suéltame ya,
Sé que volverás.
No hacen falta promesas
cuando es el sentimiento real.
El reloj va en subida
y tú te pierdes en la luz,
escucha como te extraño
y como sonrío para que no lo
notes.
Adiós, adiós horas tristes,
debo seguir…otra vez.